inmaculada rodriguez isep clinic granada Inmaculada Rodríguez. Psicopedagoga de ISEP Clínic Granada

Queridos profesores/as ahora que comenzamos nuevo curso, recuerden que tienen una gran responsabilidad en su trabajo. En sus manos está el que sus alumnos/as confíen en ellos mismos, forjen una sana autoestima, se sientan seguros, motivados y protagonistas de su propio aprendizaje.

Todo ello depende de la imagen que ustedes tengan de ellos, de hecho una de las causas pedagógicas que explica el fracaso escolar es el papel que desempeña el profesorado en la tarea educativa.

En los años 60, Rosenthal y Jacobson estudian el efecto Pigmalión desde la perspectiva de la teoría de la profecía autocumplida, utilizaron este término para referirse al fenómeno que también se producía en las aulas y que tenía que ver con el modo en que las expectativas que el profesor depositaba en el alumno se cumplían en su posterior rendimiento académico.

De la misma manera que se etiqueta a una persona que se acaba de conocer en términos de agradable, desagradable, atenta o desconsiderada….la tendencia de algunos profesores es la de juzgar desde el primer momento al alumno/a basándose principalmente, en el comportamiento observado en el aula. Siendo así catalogado como “tranquilo, colaborador, conflictivo…”

A partir de estas etiquetas, el profesor/a realiza algunas predicciones sobre el rendimiento académico del alumno/a que curiosamente, se suelen cumplir.

Rosenthal y Jacobson descubrieron una serie de pautas que el profesor/a llevaba a cabo y que eran la verdadera causa de que esas expectativas se cumpliesen.

En este sentido, cuando un profesor/a tenía bajas expectativas con respecto a un alumno/a (estaba convencido de que no era un buen alumno/a en términos de inteligencia y rendimiento), su comportamiento hacia él reunía las siguientes características:

  • Perder la paciencia fácilmente
  • Criticar más a un alumno/a: Ejerce mayor crítica cuando se equivoca, le alaba menos o de forma inadecuada.
  • Prestarle menos atención: Interactúa menos con él, normalmente están sentados en las últimas filas del aula o lugar de difícil acceso para el profesor/a.

Sin embargo cuando este ha depositado altas expectativas en algún alumno/a, su comportamiento hacia él/ella es justo el contrario:

  • Le deja más tiempo para contestar
  • Le da pistas para que lo haga correctamente
  • Interactúa más frecuentemente con él/ella…

Por ello es fundamental que tanto los padres, profesores o adultos que tienen influencia sobre un niño/a o adolescente hagan un ejercicio de introspección y reflexión. Es esencial ser conscientes de nuestra actitud, nuestro modo de expresarnos y de formular las afirmaciones, preguntas y comentarios, la comunicación verbal y no verbal, reconociendo al otro/a por lo que es, potenciando todo lo positivo así como acompañándole en su proceso de aprendizaje.

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