inmaculada rodriguez isep clinic granada Inmaculada Rodríguez Sánchez. Psicopedagoga de ISEP Clínic Granada

 

La eterna polémica: ¿Deberes en verano?

Gran pregunta…Si ya supone un debate polémico a lo largo de todo el curso, cuanto más en época de vacaciones…

Antonio Martínez, vicepresidente de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), afirma que “Los niños tienen el mismo derecho a descansar que los profesores y los padres. Tienen derecho a estar tranquilos en la playa o en la montaña, a un verano sin obligaciones”. De la misma opinión es Eva Bailén, promotora de una iniciativa contra los deberes en Change.org que lleva recogidas 225.000 firmas.

Lo curioso es, que además de ser diferente en cada colegio y profesor, también lo es en algunas autonomías, así por ejemplo en Cataluña, los deberes de verano tienen la forma de un “ contrato” que cada docente envía a los estudiantes con suspensos: si los realizan en vacaciones, tienen garantizada una parte de la nota del exámen de septiembre. Es una forma de ampliar la evaluación continua del curso escolar.

La vicepresidenta del Colegio de Pedagogos de Cataluña, Victòria Gómez Serés, subraya que las vacaciones de los niños han de descansar sobre 3 “patas”:

  1. Algún ejercicio cognitivo

  2. Actividades lúdicas, especialmente “mucho deporte”

  3. Tiempo con padres y hermanos/as.

Respecto al primer punto, apuesta por, de forma consensuada, establecer lo que denomina una “rutina flexible” y adaptar el trabajo para cada niño, en función de su edad y su rendimiento académico durante el curso.

Reflexionemos sobre nuestra situación particular, que será diferente dependiendo de cada familia y sus circunstancias, porque si bien es cierto que once semanas de vacaciones dan para mucho, también hay que pensar que resulta dura la rutina durante el año escolar por parte y parte (clases, extraescolares, trabajo, deberes, reuniones, prisas, falta de tiempo), vamos un no parar… como para volver a instaurar otra “rutina veraniega”, por ello, hay que plantearse si realmente queremos que las vacaciones sean ese momento perfecto para hacer todo aquello que no hemos podido hacer juntos durante el curso: (pasar más tiempo en familia, tener otro ritmo de día, disfrutar de las pequeñas cosas, dejando a un lado las conexiones wifi y los aparatos electrónicos), o que sea un tiempo para repasar y estudiar todo lo que nos ha faltado por hacer o terminar durante el curso…. Eso queda a elección de cada familia…

Pero si aún así no se nos ocurre nada que hacer para pasar tantas semanas de descanso, puede ser de gran utilidad echar un vistazo a lo que Cesare Catà un profesor de secundaria italiano encargó a sus alumnos adolescentes como tareas de verano:

1. Por la mañana, de vez en cuando, camina solo por la orilla del mar. Mira cómo el sol se refleja en el agua y piensas en las cosas que más te gustan en la vida; sé feliz.

2. Intenta usar todas las palabras nuevas que aprendimos juntos este año: podrás decir más cosas, podrás pensar más cosas, y, cuanto más pienses, más libre te sentirás.

3. Lee tanto como te sea posible. No porque tengas que hacerlo. Lee porque los veranos inspiran aventuras y sueños. Leyendo te sentirás como los pájaros volando. Lee porque es la mejor forma de rebelión que existe.

4. Evita las cosas, las situaciones y las personas que te hacen sentir negativo o vacío. Busca situaciones estimulantes y amigos que te enriquecen, que te entienden y aprecian por lo que eres.

5. Si te sientes triste o asustado, no te preocupes. El verano, como todas las grandes cosas, trastorna el alma. Intenta escribir un diario para contar cómo te sientes (en septiembre, si lo deseas, lo leeremos juntos).

6. Baila, sin sentir vergüenza por ello. En una pista de baile cerca de tu casa, o solo en tu habitación. El verano es un baile, y es absurdo no participar de él.

7. Al menos una vez, tienes que ver amanecer. Permanecer ahí en silencio y respirar. Cierra los ojos, siéntete agradecido.

8. Practica mucho deporte.

9. Si encuentras a una persona que te gusta mucho, díselo a él o ella, con toda sinceridad y la gracia de la que seas capaz. No importa si lo entiende como si no. Si no es recíproco, entonces no estaba previsto que él o ella formase parte de tu destino. De lo contrario, el verano es una buena oportunidad para caminar juntos (y si no funciona, vuelve al punto número 8).

10. Recuerda lo que has aprendido en la escuela y consulta tus apuntes.

11. Sé feliz como el sol, indomable como el mar.

12. No digas palabrotas. Sé siempre educadísimo y gentil

13. Disfruta de películas con diálogos emotivos, sobre todo en inglés. Esto te ayudará a mejorar tus habilidades lingüísticas y tus oportunidades de soñar. No dejes que la película acabe con los créditos. Vive la experiencia todo el verano.

14. Durante el día o la noche, sueña con cómo puede ser tu vida. Durante el verano, reúne fuerzas para no rendirte y haz todo lo que puedas para perseguir ese sueño.

15. Sé bueno

Feliz verano 😉

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